Historias de médicos que han trabajado con la Fundación Visión




Dr. David Ramón Jure Vallejos
 
Dr. David Ramón Jure Vallejos, Paraguay, Universidad Nacional de Asunción
La oportunidad que me brinda la Fundación Visión de poder formarme en la excelencia académica con marcado énfasis en el sentido social con servicios a los sectores más infortunados de nuestro país, me llena de satisfacción porque me ayudará a crecer de manera no sólo profesional sino también, en lo personal.




Dr. James Jeisson Castro Loayza
 
Dr. James Jeisson Castro Loayza, Perú, Univ. Nac. Pontificia San Francisco Sucre, Bolivia
Soy el nuevo integrante del plantel de residentes del primer año de la Fundación Visión, me siento muy contento por que desde el primer día me sentí en familia y también por la oportunidad que se me brinda para formarme y estar al alcance de las personas que mas necesitan.




Dr. Clovis Jorge Fernández Velazco
 
Dr. Clovis Jorge Fernández Velazco, Perú, Universidad Católica Santa María de Arequipa
Hoy me siento con gran satisfacción y responsabilidad de ser integrante de la familia de la Fundación Visión por el gran prestigio internacional que va ganando la Fundación año tras año desde su creación y con la seguridad de adquirir y compartir conocimientos y destrezas que van a ser muy beneficioso para mi desarrollo profesional y personal, seguro que todo lo aprendido va a ser compartido en mi querido país.




Dr. Christian Boris Rodríguez Nava
 
Dr. Christian Boris Rodríguez Nava, Bolivia
Es una gran alegría para mi el saber que al fin lograre cumplir con la meta tan anhelada, el ser oftalmólogo, es una gran oportunidad para mi como profesional y espero cumplir con las expectativas que tiene el proyecto en todos nosotros que hoy empezamos nuestra formación, sólo en busca del bienestar de nuestra gente a la que nos debemos como profesionales de la salud que somos al mismo tiempo, quiero desear suerte y exito a nuestros compañeros que ya terminan una etapa de formación.




Dr. Daniel Cardozo
 
Dr. Daniel Cardozo
Tratar de expresar, o simplemente resumir mis experiencias en estos 1.126 días se hace imposible, necesitaría 5 revistas para contar una pequeña parte de todo lo que viví. He aprendido mucho, he crecido profesionalmente y como persona, tuve la oportunidad de encontrarme con el lado perdido mío, me refiero a la atención comunitaria, a atender a aquellos más necesitados, aquellos a quien la indiferencia de las personas o del estado mismo los tienen postrado, padeciendo de diversas dolencias sin nadie a quien acudir, casi sin esperazas. Nunca en mi vida he podido sentir algo tan inmenso y profundo, atender pacientes de escasos recursos, ciegos y a veces sin esperanza, luego operarlos y verlos recuperar la visión fue una experiencia que jamás voy a olvidar . Siempre supe que Dios tenía algo especial, reservado para mí, ese algo especial fue haber formado parte de la familia Fundación Visión y digo familia porque he pasado mas horas con mis familiares de “corazón” que con mis familiares de sangre, he reído, he hecho reír, he visto llorar, he llorado, he sudado y hemos sudado juntos… Nunca hubiera podido llegar solo, tuve el apoyo de muchas personas que desinteresadamente me ayudaron a caminar el difícil sendero del médico residente, y me tomo tiempo para describir como llegue a la fundación… Era un día de Enero del 2004, acababa yo de llegar de Brasil, había intentado hacer la residencia en ese país, la ley para el ejercicio de la medicina para extranjeros había cambiado, se había endurecido; estaba yo decepcionado, frustrado y sin saber a donde correr cuando aparece en mi vida la Sra. Malelí de Villarejo y me habla de una Fundación que quedaba detrás del Hospital Bautista. Un buen día me trajo casi a “punta de pistola” a pedir informaciones, entregue mi currículum vitae, rendí los exámenes y tuve las entrevistas correspondientes, la última de ellas un miércoles de febrero, ese mismo día llegue a casa y mi madre me preguntó como me había ido… mi respuesta: sinceramente no creo que me llamen (éramos casi 20 compitiendo por un solo lugar y todos muy preparados con muy buenos promedios)…. Fue cuando recibí una de las llamadas más importantes que cambiaría mi vida, la llamada del Dr. Lansingh, no podía creerlo, era un sueño casi imposible, no pisaba la tierra…. aún no la piso. GRACIAS DIOS, gracias familia en especial papá, gracias familia Visión en especial Zulma Díaz, gracias amigos, gracias pacientes, gracias Sra. Malelì y gracias a todos los que formaron parte de este recorrido.
MUCHAS GRACIAS A TODOS, LOS VOY A EXTRAÑAR MUCHISIMO.




Dra. Lorena Quiroga
 
Dra. Lorena Quiroga
Resumir lo que fueron estos tres años de residencia no es tarea fácil, pero quizás una palabra pueda reflejar lo que significaron en mi vida: desafio. Este periodo de formación trae consigo muchos cambios, que para el flamante medico recién recibido constituyen una especie de aventura en el cambio por alcanzar una nueva meta. Yo embarque, junto con mi compañero (Dr. José Daniel Cardozo ), con la mochila llena de ganas por aprender y desarrollarme como profesional en el servicio a los demás. Los primeros pasos estuvieron rodeados de sentimientos cambiantes: de la fascinación al descubrir el nuevo mundo de la oftalmología y al ansiedad por aprender todo lo que se presentaba, pasaba con frecuencia ( y seguramente mis compañeros lo entenderán también) al temor de una pregunta sin respuesta o a la vergüenza de una corrección hecha por algún profesor. Al final todo desembocaba en mas dedicación y esfuerzo y, sin darnos cuenta, fuimos adquiriendo la confianza y la seguridad que necesitábamos. Hoy quizás hasta con cierto orgullo, nos podemos llamar a nosotros mismos médicos oftalmólogos, no solo por el conocimiento que las horas de estudios nos han proporcionado sino también por el espíritu de servicio y el anhelo de dar lo mejor que durante este tiempo cultivamos. Estos tres años fueron un continuo crecer, a fuerza de superar los miles de desafíos que se presentaron ante nosotros todos los días en el consultorio, en el quirófano, en los viajes, en las clases… Crecer es maravilloso y nosotros tuvimos la suerte de hacerlo acompañados de personas maravillosas! Gracias por siempre a todos los que nos dieron la mano, y cada uno por permitirnos compartir a aprender con ustedes.